
domingo 3 de febrero de 2008
Políticos y Nueva Comunicación Política I

A estas alturas ya nadie duda del poder de los medios de comunicación en los procesos electorales de medio mundo. Hoy en día, se dan nuevos medios, nuevas audiencias y como consecuencia nuevas cuestiones. Se podría decir que la relación entre política y comunicación es esencial e incluso, dependiente.
Cada vez son más los políticos que aprenden a generar una buena imagen para favorecer su visibilidad. Destaca en este proceso la profesionalización, la personalización, y el fenómeno de estructuración de partidos, porque, debido a los nuevos medios de comunicación, principalmente a Internet, los propios partidos y sus programas políticos han perdido importancia en el proceso democrático.
Por un lado, estos procesos están amenazados por la despolitización (efecto negativo de la profesionalización), pues se desea que los efectos se den a corto plazo, “ganar ahora”. Los políticos se dirigen, pues, a los indecisos, y se requiere una comunicación menos política. Por otra parte, la popularización (efecto negativo de la personalización) surge de una excesiva importancia en el lado personal de los políticos, y no tanto en su programa. Respecto al fenómeno de estructuración de los partidos, todavía no tiene un efecto negativo, pero se puede comprobar cómo ahora los partidos tienen más gente afiliada por los resultados a corto plazo.
Con todo esto, las encuestas y sondeos siguen siendo una fiable fuente de información que nos permite conocer indicadores sobre la sociedad que pueden ayudar a los analistas a afinar sus mensajes de cara al electorado. Pero es cierto, que cada vez más se pone en duda la verdadera efectividad de estos métodos. En ocasiones, las encuestas se ven distorsionadas por los propios medios y la versión final que llega al público no coincide con la verdadera opinión pública.
Tal y como el Profesor Colomé apunta, el centro del debate electoral no debe ser las encuestas o sondeos, y los políticos, sabedores de ello, han aprendido a modificar su comportamiento y adaptarlo a las nuevas formas de comunicación. Es decir, el papel de los periódicos o las ondas de radio, espacios en que históricamente se ha desarrollado la sondeomanía, han dejado paso a nuevas herramientas por las que conocer la impresión y opinión que la ciudadanía tiene de los políticos en particular y la política en general.
Es por ello, que la comunicación política se dirige hacia donde van las comunicaciones modernas, al igual que se aprecia una cierta americanización, porque los métodos de márketing de las campañas electorales de EE.UU. se han extendido y los demás países los han copiado. Es aquí, donde el márketing aparece como elemento imprescindible. Por un lado, se da el que podríamos denominar como márketing masivo, con la prensa y televisión, y por otro, el mercado segmentado (márketing directo), es decir, los ciudadanos participan, por ejemplo, por medio del mailing, aunque luego no acudan a votar. Y por último, el márketing One to One. Antes de 2004, nadie se daba cuenta del enorme potencial de Internet en el campo de la política y resulta irónico que hayan tenido que surgir los blogs para que se convenzan de que la red es el campo más prometedor de la comunicación política.
(Continúa)
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