martes 6 de noviembre de 2007

Fisuras en las Nuevas Comunicaciones



Muchas son las preguntas que quedan sin respuesta respecto a la enorme responsabilidad de los medios de comunicación y su respeto a los hechos y a las personas que les rodean. La labor de los periodistas, muy denostada en determinadas ocasiones, debería fortalecerse y así procurar que su arma más valiosa sea la veracidad y su capacidad única para difundir hechos de los que son testigos en su contexto histórico, social, cultural y político.
Ante la maraña informativa que nos envuelve cada día, es necesario más que nunca, resaltar la función, no sólo informativa, sino también formativa de los medios, para que la sociedad deje de verlos como una simple forma de ejercer influencia y moldear su conciencia, para que esta profesión u oficio pueda ayudarles a comprender la realidad en que viven.
Decía Alexander Hamilton: “Teniendo en cuenta la naturaleza humana, ejercer el poder sobre el sustento de un hombre equivale a ejercer el poder sobre su voluntad”, lo que quedó patente en algunas de las grandes rebeliones de las últimas décadas, cuando la comunicación coordinaba los mensajes que llegaban a la gente hasta provocar en ellos un comportamiento de seres pasivos, sin capacidad de crítica o discusión al respecto.
De ahí la importancia de Internet, como un circuito de información libre y medio interactivo en el que nada ni nadie pasa desapercibido; o de los medios alternativos que sirven para combatir contra la dictadura de los medios de comunicación de masas sobre determinados colectivos.
Desde que Internet naciera allá por el año 1962, se convirtió en el abanderado de una nueva generación, donde la libre circulación de información entre los usuarios de la red, en la mayoría de los casos, sin restricciones en cuanto a acceso o seguridad, era uno de sus mayores pilares. Nadie duda que las nuevas tecnologías son elementales para potenciar el desarrollo económico e implantar una sociedad más abierta y democrática, una sociedad en la que la información esté al alcance de todos los ciudadanos. Las nuevas tecnologías nos ofrecen conocer información que antes era impensable, transgredir fronteras, buscar, almacenar, interactuar..., convirtiéndose en imprescindibles para el desarrollo de cualquier sociedad moderna.
El ámbito de las nuevas tecnologías es decisivo para afrontar una profunda remodelación del Periodismo y todo lo que rodea su actividad, así como para acabar con las fisuras en la recepción de la información que sufren los países menos desarrollados. Internet es elemental para entender un mundo en constante proceso de remodelación, aunque para ello haya que profundizar en la investigación de fórmulas que hagan de la Red un lugar más seguro para todos. Pero ese es otro asunto.