martes 22 de mayo de 2007

El Triunfo del Cineasta Obsesivo


Hace doce años un prometedor director recién entrado en la treintena revolucionó el género del thriller con su película “Seven”, considerada por muchos una obra maestra de la estética y narrativa criminal, tan imitada por otros en numerosas películas posteriores. Ahora David Fincher vuelve y lo hace a lo grande para introducir de nuevo el realismo y la austeridad en las salas de cine, con una película con aires de compromiso y rigor, que se centra en la figura de uno de los asesinos más perseguidos de la historia. Vuelve Fincher. Llega "Zodiac".


Durante los años sesenta y setenta fueron pocos los que pudieron dormir tranquilos en San Francisco y el norte de California por culpa de un asesino en serie que provocaba el miedo entre la gente, y la obsesión en aquellos que deseaban encontrarlo.


Novelada en el libro que sirve de guía a la película, de la que es protagonista su propio escritor Robert Graysmith, "Zodiac" es más que la historia de la búsqueda de un asesino. Es fracaso, triunfo, decepción, orgullo, frustración,... pero, sobre todo, el triunfo de un ejercicio virtuoso de objetividad fílmica en plena huida del sensacionalismo, sensacionalismo, del típico final sorpresa
o del espectáculo.


Si esperan encontrar algo así en el último trabajo de Fincher, esta no es su película. Zodiac comenzó a matar a finales del año 1968. Poco tiempo después, empezó a enviar sus cartas al San Francisco Chronicle, donde trabajaba un joven caricaturista llamado Robert Graysmith. El dibujante se obsesionó desde el principio con un asesino megalómano y mediático que utilizaba criptogramas para narrar los detalles de sus asesinatos. Años más tarde, y perseguido por la sombra del criminal, Graysmith publicó dos libros sobre las pesquisas que rodearon el caso: "Zodiac" y "Zodiac Unmasked". Una vez superados los defectos de “Seven” y “El Club de la Lucha”, Fincher logra con "Zodiac" una gran película, donde de nuevo, muestra su tenebroso mundo, de la única manera en que sólo él sabe hacerlo.


"Zodiac" es la joya de este director, exigente y metódico; una película que mide al milímetro cada detalle, con una brillante estructura narrativa que por momentos provoca desconcierto en el espectador, pero que constituye la consagración de Fincher y su obra más elogiada hasta el momento.

Con un extraordinario manejo del tiempo y de la tensión dramática, Fincher compone su oda de casi tres horas de duración (la película abarca casi 20 años) con gran complejidad y minuciosidad, a sabiendas de que la genialidad no se puede alcanzar en esta película sin exponer el mundo interior de sus tres protagonistas: un policía (Mark Ruffalo), un periodista (Robert Downey Jr) y un dibujante metido a investigador privado( Jake Gyllenhaal). Todos ellos en busca del sentido de sus vida .



Con un agradecido acatamiento del sentido del antiespéctaculo, Fincher se sitúa en el Olimpo de los cineastas superdotados, pues, aunque se intuía su ingenio con el sorprendente estilo de "Seven", "El Club de a Lucha" o "La habitación del Pánico", no ha sido hasta "Zodiac" cuando el mundo le ha visto como un verdadero autor.


Lo que Fincher ofrece no es fácil de ver. Ésta es una historia sobre personas obsesionadas y esa es la sensación que acompaña al lector, que se cansa y padece a la vez que lo hacen los protagonistas.


La historia de Zodiac jamás se cerró. Por eso, lo que realmente busca Fincher es hacer ver al espectador que si se intenta controlar lo incontrolable, se puede terminar llegando a la peor de las frustraciones.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Buen reportaje sobre el mejor director de todos los tiempos.